domingo, 2 de noviembre de 2008
Ciclo Vital: ayudando a la comunidad
Este es un spot publicitario para promover el Hogar Juvenil Campesino de Támesis. El Hogar Juvenil Campesino es un instituto agrícola semi internado donde se alojan y estudian jóvenes que viven en zonas apartadas, que de otra manera no podrían acceder a la educación agropecuaria en el área urbana de Támesis. Los fines de semana estos jóvenes regresan a su familia y retornan el domingo en la nocho o la madrugada del lunes a continuar sus estudios.
La manera como estoy apoyando a este Hogar Juvenil es a través de la donación del 10% del precio al público de mi libro Ciclo Vital cuando se compra en los locales comerciales mencionados o en la Casa de la Cultura. Si el libro es adquirido en el mismo Hogar Juvenil Campesino, éste recibe 50% del precio de venta. El precio de venta es de 25 mil pesos colombianos por ejemplar, aproximadamente equivale a 12 dólares de Estados Unidos.
El libro Ciclo Vital es una obra poética sobre el amor a la naturaleza. Contiene un mensaje didáctico y ecológico sobre los elementos más importantes de un bosque o una reserva forestal.
Abel José y la Vereda La Betania de Támesis
viernes, 7 de marzo de 2008
Marchamos contra la violencia
Ayer marchamos Mercedes y yo con multitudes en Medellín contra todo tipo de violencia y por solidaridad con las víctimas de ella. En esta marcha hubo gente de muchas tendencias y edades, cada cual con su dolor a cuestas y sus pancarta o lema en alto, marchando en calma como era del caso.Unos pocos, algunos de ellos enmascarados, usaron violencia verbal contra el gobierno, la policía y los opositores políticos.Este nuevo mensaje al mundo
dice otra vez que queremos paz y justicia, que no queremos violentos ni violencia. Pide que no heredemos los pleitos de los mayores, pues estamos en otro siglo y necesitamos cambiar para caber pacífica y productivamente en la patria nuestra.
viernes, 15 de febrero de 2008
Paz nuestra que estarás en la tierra
Convoco por el mundo a todos los soldados
y a cada policía con armas en sus manos,
convoco en armisticio a cada guerrillero
y a cada delincuente que ansíe ya no serlo,
convoco con angustia a todos los maestros
que trazan en las mentes letras y senderos,
convoco con plegarias a los monjes y a los curas
y a todas las monjitas de acción y de clausura,
convoco con amor a los novios y a sus novias,
a los padres de familia, sus hijos y señoras,
a las madres de familia, sus hijos y pareja,
convoco a los abuelos, a las tías y los tíos,
convoco a gobernantes y a líderes del mundo,
con la voz más fuerte, con el grito más puro;
sin poderes los convoco y angustiado les invito
a fundir con el plomo todos los armamentos,
a sepultar los rencores y, por amor a los niños,
a llevar al hombro la paz en lugar de los pleitos,
a sembrar la paz y a desarmar las bombas,
a dar paz a los chicos y alejarles las drogas,
a santificar la paz y a quemar uniformes
a buscar la paz y abonar el respeto,
a sembrar la paz como sembramos comida
a sembrar la paz como sembramos palabras.
Les pido que juntemos
en un esfuerzo noble,
en un esfuerzo grande,
en un esfuerzo enorme,
la materia prima de los fusiles y las balas
de los ejércitos cesantes,
de las paces aplazadas,
de las agresiones con palabras difundidas
de las fotos hirientes en la pantalla y la página,
y que forjemos con esa masa
la paz para los hijos,
la paz en la casa, en la calle y en el campo,
la paz en las montañas, pueblos y barrios
la paz en las autopistas y también en los caminos,
a paz en las fábricas, la paz en las oficinas,
la paz en las películas, la televisión y los impresos,
la paz en las cárceles, los cuarteles y gobiernos
la paz en los estudios, las comidas y los juegos,
la paz del trabajo, del sueño y del vestido,
la paz en el comienzo, el medio y el final
la paz en el aire y en el zenit y en el nadir,
la paz para decir buenas noches y buenos días,
la paz que alimente el respeto por la Vida.
Les pido un poco más:
ama-semos de esa materia prima
la mujer de paz, cabeza de familia;
amasemos de esa materia prima
al hombre de paz sin armas en sus manos,
y les pido, para terminar el sueño,
que todos nos alimentemos
de un plato de paz humana
que nos libre de la guerra
y de un raudal de justicia
que circule por las venas.
Las Mercedes de Guácimo,
enero de 1995.
miércoles, 6 de febrero de 2008
No más FARC. Ahora sí a construir la paz
A diferencia de la marcha de 2007, en la que también estuvimos, esta vez fueron muy escasas las muestras de oportunismo que vimos tratando de desviar hacia otros lemas y propósitos el mensaje sólido: no más FARC.
Esta vez no tomamos fotos. En Internet se consiguen miles de ellas, de todo el mundo, para confirmar lo grande que fue el movimiento y lo poderoso que ha sido el mensaje.
¿Cuál es su compromiso personal y colombiano de hoy en adelante, como aporte a una paz ocupada y tolerante entre todos los que vivamos en Colombia?
Después de "no más FARC", eso es lo que sigue. Y eso no ocurre, lo hacemos las personas.
Ciclo Vital, nuevo libro
El programa está siendo coordinado por Rodrigo Echeverri, director de esa Casa de la Cultura.
De Ciclo Vital dijo el doctor Ricardo Russo, profesor de Ciencias Naturales de la EARTH, Costa Rica: "Lo siento con fuerza desde el punto de vista emocional, pero muy bien respaldado con las comparaciones y analogías de la realidad científica."
Ciclo Vital viene ilustrado con 10 policromías de Paula Andrea Rueda Peña.
Un fragmento inicial del poema Raíces, en Ciclo Vital:
A la voz de sus genes, las raíces descienden
por el suelo fértil y se asocian con el agua.
Juntan el yo y el tú con que los tallos y las hojas
hacen el nosotros milagroso
que conduce hacia la luz del sol
y ayuda con nutrimentos a la vida.
...
jueves, 5 de julio de 2007
Marcha por la Paz





Sorpresivo para nosotros fue el oportunismo de muchos de nuestros compatriotas: unos hicieron bulla por la marcha para que devolvieran los cadáveres de los diputados asesinados por las FARC; otros decían en público que la manifestación era para que se acabe la guerra; otros por medio de sus equipos de sonido decían que era una marcha para protestar contra las FARC. Una cosa es el oportunismo y otra el sentido de oportunidad. Este último se vio en el gran número de colombianos que aprovecharon para vender pitos, silbatos, gorras y refrescos, cuyos precios iban bajando a medida que concluía la marcha.





Unos quedaron con la idea de que era una marcha para varias cosas. Otros, sólo para una. ¿Cuándo tendremos los colombianos por lo menos unidad de motivo en casos tan nítidos como el de esta marcha? Para mí, la manifestación tenía un sólo propósito: que Colombia exija unánimemente la devolución incondicional e inmediata de los cadáveres por parte de los asesinos.







